Icono del sitio ADN Triatleta

10 consejos para que los entrenos de Ironman no alteren tu vida familiar

10 consejos para que los entrenos de Ironman no alteren tu vida familiar

Cuan­do pen­sa­mos en los triatle­tas Iron­man, a menu­do pen­sa­mos en dos cate­go­rías de depor­tis­tas; los que quie­ren com­pe­tir y los que espe­ran aca­bar. Sin embar­go, hay una ter­ce­ra cate­go­ría de par­ti­ci­pan­tes de Iron­man de la que a menu­do no habla­mos; el atle­ta de esti­lo de vida Ironman.

Estos triatle­tas sue­len tener tra­ba­jos exi­gen­tes, quie­ren pasar una bue­na can­ti­dad de tiem­po con la fami­lia y quie­ren ser acti­vos en otros depor­tes ade­más de la nata­ción, el ciclis­mo y la carre­ra a pie.

Aquí tie­nes unos con­se­jos para aque­llos que tie­nen una vida aje­trea­da, pero no quie­ren renun­ciar a nada.

Tabla de Contenidos

Registrar y hacer un seguimiento de los kilómetros que no son de triatlón

Pue­de ser ten­ta­dor pen­sar que una acti­vi­dad habi­tual, como cami­nar por un cen­tro comer­cial, ”no es gran cosa”, pero esos kiló­me­tros y horas pue­den alcan­zar regis­tros sor­pren­den­tes. Por ejem­plo, en tres días jugan­do a golf podrías lle­gar a sumar 30–35 kiló­me­tros, y sin ni siquie­ra cami­nar por todos los cam­pos posi­bles. Recuer­da que toda acti­vi­dad físi­ca cobra un pea­je en tu cuer­po, y eso pue­de con­tar para tus obje­ti­vos gene­ra­les. Las lar­gas cami­na­tas, en par­ti­cu­lar, pue­den ser exce­len­tes para la resis­ten­cia de la carrera.

Aprovecha tus puntos fuertes

Ima­gi­ne­mos una per­so­na que de joven prac­ti­có, duran­te mucho tiem­po, algún depor­te como fút­bol, con el que apren­dió y des­en­vol­vió una gran mane­ra de correr. Por ello, duran­te gran par­te del año, podría hacer menos entre­na­mien­tos de carre­ra a pie. Solo en las seis u ocho sema­nas pre­vias a un even­to Iron­man se aña­di­ría algu­nos entre­na­mien­tos más. Espe­cial­men­te para los triatle­tas con poco tiem­po, el entre­na­mien­to depor­ti­vo fuer­te pue­de mini­mi­zar­se duran­te la mayor par­te de la tem­po­ra­da para dejar espa­cio a otras prioridades.

No tengas miedo de dar un paso atrás en el entrenamiento de triatlón

Cuan­do estés hacien­do un via­je en bici­cle­ta de una sema­na, un tor­neo de golf de cua­tro días o una sema­na de esquí de varios días, no hay nece­si­dad de satu­rar el entre­na­mien­to de triatlón en esos momen­tos. Mien­tras sigas rea­li­zan­do algu­na acti­vi­dad físi­ca bási­ca, no es nece­sa­rio nadar, mon­tar en bici­cle­ta y correr todos los días de cada sema­na, sobre todo si el inten­to de hacer­lo pro­vo­ca un estrés logís­ti­co excesivo.

Aprovecha los días de poca actividad

Si tu acti­vi­dad no rela­cio­na­da con el triatlón ha sido infe­rior a dos horas, inclu­ye un entre­na­mien­to de triatlón en ese día. Por ejem­plo, un triatle­ta des­cu­brió que nadar des­pués de jugar al golf le ayu­da a esti­rar la espal­da, lo que le pro­por­cio­na una recu­pe­ra­ción adi­cio­nal y le ayu­da a regis­trar un entre­na­mien­to de triatlón que de otro modo no habría realizado.

Planifica la recuperación de todos los deportes

Es ten­ta­dor para los triatle­tas lle­nar una sema­na con otras acti­vi­da­des cuan­do su entre­na­mien­to de triatlón dis­mi­nu­ye. Hacer esto sola­men­te con­du­ce a un len­to ago­ta­mien­to de la ener­gía y pue­de pro­vo­car lesio­nes. Cada tres o cua­tro sema­nas, pla­ni­fi­ca la reduc­ción de toda acti­vi­dad físi­ca para per­mi­tir que el cuer­po se recu­pe­re y se adap­te a la car­ga de entrenamiento.

Realiza algún tipo de trabajo de velocidad cada semana

Mucha gen­te pien­sa que el úni­co tipo de tra­ba­jo de velo­ci­dad nece­sa­rio para com­ple­tar un Iron­man se pare­ce a los inter­va­los lar­gos de tem­po o de umbral de lac­ta­to. Pero los esfuer­zos más cor­tos y com­ple­tos para el triatle­ta expe­ri­men­ta­do pue­den ayu­dar a man­te­ner la for­ma físi­ca y man­te­ner el fac­tor de dis­fru­te alto.

Realiza entrenamientos de fuerza durante todo el año

Todos los depor­tes pre­sen­tan la posi­bi­li­dad de sufrir lesio­nes por exce­so, por lo que es fun­da­men­tal man­te­ner el cuer­po fuer­te y equi­li­bra­do en gene­ral. En la pre­tem­po­ra­da, hacer entre­na­mien­to de fuer­za dos o tres veces por sema­na pue­de ser cla­ve. Estas sesio­nes pue­den durar entre 20 minu­tos y una hora. Cuan­do lle­ga la tem­po­ra­da de com­pe­ti­ción o de depor­te inten­so, se pue­de redu­cir a una sesión de fuer­za a la semana.

Sé consciente de lo que quieres para el resto de tu vida

Si tu obje­ti­vo es man­te­ner las prue­bas de 70.3 e Iron­man como par­te de tu esti­lo de vida, sin sacri­fi­car otras acti­vi­da­des que te gus­tan, se pue­de hacer. Todo es cues­tión de tener cla­ro lo que quie­res y pre­pa­rar­te para con­se­guir tus mejo­res resultados.

Salir de la versión móvil