Dolor de rodilla en triatletas: causas y cómo solucionarlo

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El dolor de rodi­lla es una de las lesio­nes de uso exce­si­vo más comu­nes que pue­den sufrir los triatletas.

En una encues­ta rea­li­za­da a 109 triatle­tas pro­fe­sio­na­les, casi un cuar­to (23%) infor­mó haber teni­do dolor de rodi­lla en los últi­mos 12 meses. De esas 22 lesio­nes de rodi­lla, 13 fue­ron lo sufi­cien­te­men­te gra­ves como para cau­sar estar apar­ta­do de la bicicleta.

La situa­ción en los triatle­tas afi­cio­na­dos en reali­dad es bas­tan­te peor. En un estu­dio trans­ver­sal de Cali­for­nia en el que par­ti­ci­pa­ron 518 triatle­tas, el 41.7% repor­tó lesio­nes de rodi­lla, con un bajo nivel de expe­rien­cia en triatlón aso­cia­do con un aumen­to de la prevalencia.

En un depor­te que no invo­lu­cra fuer­zas de impac­to (siem­pre que no te cai­gas) y un patrón de movi­mien­to muy pre­de­ci­ble, estos por­cen­ta­jes pare­cen altos. Sin embar­go, es la natu­ra­le­za repe­ti­ti­va del triatlón lo que pue­de cau­sar los pro­ble­mas. Si con­si­de­ra que rodar con la bici­cle­ta duran­te una hora a 90rpm invo­lu­cra­rá 5.400 revo­lu­cio­nes de pedal, pue­des comen­zar a ver cómo los pro­ble­mas meno­res pue­den con­ver­tir­se en los más impor­tan­tes con rela­ti­va rapidez.

¿Te due­le la par­te delan­te­ra de la rodi­lla mien­tras vas en bicicleta?

A con­ti­nua­ción nos cen­tra­re­mos en las cau­sas pro­ba­bles y las solu­cio­nes al pro­ble­ma de rodi­lla más común­men­te infor­ma­do, el sín­dro­me de dolor pate­lo­fe­mo­ral o el SDPF. Inclu­so si has sido diag­nos­ti­ca­do con otras for­mas de dolor de rodi­lla, como el sín­dro­me de fric­ción de ban­da ilio­ti­bial (ITBS) o pro­ble­mas de ten­do­nes pate­la­res, sigue leyen­do por­que habrá pun­tos de con­fluen­cia tan­to en las cau­sas pro­ba­bles como en las soluciones.

BREVE ANATOMÍA DE LA RODILLA

La rodi­lla en sí es una arti­cu­la­ción muy esta­ble con liga­men­tos cola­te­ra­les fuer­tes a ambos lados y dos liga­men­tos cru­za­dos para pro­te­ger­se con­tra las fuer­zas de la par­te delan­te­ra y tra­se­ra. La rodi­lla está for­ma­da real­men­te por dos arti­cu­la­cio­nes: una entre el fémur (hue­so del mus­lo) y la tibia (hue­so de la espi­ni­lla) lla­ma­da arti­cu­la­ción tibio­fe­mo­ral y la otra, que es de par­ti­cu­lar inte­rés para noso­tros, sien­do la arti­cu­la­ción pate­lo­fe­mo­ral. Con­sis­te en la rótu­la y el fémur. La rótu­la dis­cu­rre en una vagua­da poco pro­fun­da en la par­te fron­tal del fémur lla­ma­da ranu­ra de la tró­clea. Es esta arti­cu­la­ción la que da nom­bre a la articulación.

Anatomía de la rodilla

El papel prin­ci­pal de la rótu­la es actuar como par­te de un sis­te­ma de poleas para aumen­tar la efec­ti­vi­dad del gru­po mus­cu­lar del cuá­dri­ceps. Se une al cuá­dri­ceps a tra­vés del ten­dón del cuá­dri­ceps en un extre­mo y a la tibia a tra­vés del ten­dón de la rótu­la en el otro.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE DOLOR PATELOFEMORAL (SDPF)?

El SDPF des­cri­be el dolor pro­ve­nien­te del área alre­de­dor de la par­te delan­te­ra de la rodi­lla o detrás de la rótu­la. Como resul­ta­do, la con­di­ción tam­bién pue­de ser lla­ma­da dolor de rodi­lla anterior.

Solo para con­fun­dir más el asun­to, tam­bién pue­des ver­lo lla­ma­do rodi­lla de corre­dor. Como es de espe­rar, esto se refie­re a la gran can­ti­dad de corre­do­res que pade­cen la enfer­me­dad. Sin embar­go, al igual que el codo de tenis­ta, no es nece­sa­rio ser corre­dor para tener SDPF.

Se pien­sa que el dolor sur­ge cuan­do la rodi­lla se des­pla­za mal den­tro de la ranu­ra de la tró­clea. Es un poco como un tren que se sale de la vía lige­ra­men­te, cada vez que doblas y esti­ras la rodilla.

CAUSAS DEL SÍNDROME DE DOLOR PATELOFEMORAL

No hay una cau­sa defi­ni­ti­va de SDPF, pero varias han sido fuer­te­men­te aso­cia­das con la condición.

Ajus­te de bicicleta

Se ha encon­tra­do que la altu­ra del sillín y la posi­ción hacia ade­lan­te y hacia atrás influ­yen en las fuer­zas de la rodi­lla. Sin embar­go, por el bien de este artícu­lo, vamos a supo­ner que tie­nes este pun­to cubierto.

Erro­res de entrenamiento

Tan común es esta cau­sa pro­ba­ble que tie­ne un nom­bre espe­cial pro­pio: ”rodi­lla de resor­te”. Nom­bra­do des­pués de la épo­ca del año en que la mayo­ría de los ciclis­tas comien­zan a aumen­tar tan­to su kilo­me­tra­je como su inten­si­dad de entre­na­mien­to, se debe a una inca­pa­ci­dad del sis­te­ma mus­cu­lar y sus ten­do­nes aso­cia­dos para adap­tar­se lo sufi­cien­te­men­te rápi­do a las exi­gen­cias impuestas.

Las reco­men­da­cio­nes están­dar son que debes aumen­tar tu kilo­me­tra­je en no más del 10% a la vez. Por supues­to, pocas per­so­nas lo hacen, espe­cial­men­te sale el sol.

Los múscu­los y los ten­do­nes, en par­ti­cu­lar, toman tiem­po para adap­tar­se a la car­ga. Si la deman­da es dema­sia­do gran­de, enton­ces el daño cau­sa­do por la acti­vi­dad no tie­ne tiem­po de repa­rar y se pro­du­ce una espi­ral des­cen­den­te. La par­te difí­cil es deci­dir exac­ta­men­te dón­de está esa línea. Será dife­ren­te para todos y no nece­sa­ria­men­te se ajus­ta a las pau­tas gené­ri­cas del 10%.

Otras ten­sio­nes

Recuer­da tam­bién que el triatlón es solo una for­ma de estrés que estás apli­can­do a tu cuer­po. Las ten­sio­nes psi­co­ló­gi­cas de la vida labo­ral y fami­liar, por ejem­plo, tam­bién desem­pe­ñan un papel. Los estu­dios han demos­tra­do que la can­ti­dad y la cali­dad de tu sue­ño solo pue­den influir en su sus­cep­ti­bi­li­dad a las lesiones.

Influen­cias biomecánicas

Si bien tu esta­do de salud gene­ral pue­de ser impor­tan­te, es de espe­rar que solo ten­gas dolor en una rodi­lla. Esto ha lle­va­do a los inves­ti­ga­do­res a inves­ti­gar qué podría ser dife­ren­te en triatle­tas en el lado lesionado.

En un estu­dio de 24 triatle­tas, 10 con ante­ce­den­tes de dolor de rodi­lla ante­rior y 14 sin, los inves­ti­ga­do­res obser­va­ron que los suje­tos con pro­ble­mas de rodi­lla ante­rio­res adop­ta­ron esti­los de peda­leo muy simi­la­res en el lado lesio­na­do. Curio­sa­men­te, todos mos­tra­ron un movi­mien­to hacia aden­tro del mus­lo (aduc­ción) hacia el tubo supe­rior y un movi­mien­to hacia afue­ra (abduc­ción) de la par­te infe­rior de la pier­na duran­te la fase hacia aba­jo del pedal.

Los auto­res tam­bién nota­ron un aumen­to sig­ni­fi­ca­ti­vo en la dor­si­fle­xión del tobi­llo (la par­te supe­rior del pie que se mue­ve hacia la espi­ni­lla) en el lado pre­via­men­te lesio­na­do. En par­ti­cu­lar duran­te la par­te de fle­xión de la rodi­lla del pedal.

Obvia­men­te, es impo­si­ble saber si este esti­lo de peda­leo alte­ra­do fue el resul­ta­do de una lesión, o la cau­sa pro­ba­ble de la mis­ma. Lo que está cla­ro, sin embar­go, es que la aduc­ción del mus­lo pue­de inte­rrum­pir la fun­ción del cuá­dri­ceps y poten­cial­men­te cau­sar pro­ble­mas en la rodilla.

Ima­gi­na que la rodi­lla cae hacia aden­tro duran­te la fase de ele­va­ción de una sen­ta­di­lla, por ejem­plo. Aho­ra pien­sa que eso suce­da 5.000 veces en una hora y pue­des ver por qué esto podría ser un pro­ble­ma. Otros estu­dios tam­bién se han cen­tra­do en la posi­ción de la rodilla.

Acti­va­ción mus­cu­lar alterada

Un estu­dio ana­li­zó si los triatle­tas con SDPF usa­ban sus múscu­los de mane­ra dife­ren­te en com­pa­ra­ción con los con­tro­les sanos. Exis­te una teo­ría según la cual, los cua­tro cuá­dri­ceps, el más cer­cano al exte­rior de la pier­na, el vas­to late­ral, pue­den ser los res­pon­sa­bles de extraer la rótu­la de su ranu­ra en la par­te fron­tal del fémur y con­tri­buir al SPPF. Si bien los inves­ti­ga­do­res encon­tra­ron que el vas­to late­ral era mar­gi­nal­men­te más acti­vo en suje­tos con SDPF, las mayo­res dife­ren­cias se obser­va­ron en los isquiotibiales.

Tie­nes tres isquio­ti­bia­les. Dos se adhie­ren al inte­rior de la tibia, el semi­mem­bra­no­so y el semi­ten­di­no­so, y uno se adhie­re a la par­te supe­rior del pero­né (hue­so de la pan­to­rri­lla), el bíceps femo­ral. Los isquio­ti­bia­les con­tro­lan la fle­xión de la rodi­lla y la rota­ción medial y lateral1 de la tibia. Pien­sa en ellos como los rei­na­dos de un caba­llo, con la tibia como el caba­llo. Si los isquio­ti­bia­les media­les (aden­tro) se con­traen, cau­sa­rán una rota­ción inter­na de la tibia. Si el late­ral (exte­rior) se con­trae, se pro­du­ci­rá rota­ción externa.

Anatomía de los isquiotibiales

Los inves­ti­ga­do­res des­cu­brie­ron que el bíceps femo­ral (el late­ral) es más acti­vo en los triatle­tas con SDPF y que el semi­ten­di­no­so lo es menos. Esto es intere­san­te por­que la rota­ción exter­na de la tibia se ha rela­cio­na­do con un aumen­to de la pre­sión en la cara late­ral de la rótu­la en todas las posi­cio­nes de fle­xión de la rodi­lla. Esto pue­de expli­car de algu­na mane­ra por qué estos triatle­tas expe­ri­men­ta­ban problemas.

Debi­li­dad de la cade­ra en triatle­tas con SDPF

Si bien no cono­ce­mos nin­gún estu­dio que ana­li­ce la debi­li­dad de la cade­ra en triatle­tas con SDPF en par­ti­cu­lar, algu­nos han inves­ti­ga­do esto como un posi­ble con­tri­bu­yen­te en otras pobla­cio­nes. La mayo­ría ha encon­tra­do debi­li­dad tan­to en los abduc­to­res de la cade­ra (los múscu­los que sacan la pier­na hacia un lado) como en los rota­do­res exter­nos de la cadera.

No es un gran sal­to supo­ner que un fémur más adu­ci­do, como los que se encuen­tran en los triatle­tas con SDPF, pue­de deber­se en par­te a la debi­li­dad en los múscu­los que con­tro­lan ese movi­mien­to: los abduc­to­res de la cadera.

En un estu­dio sobre triatle­tas que sufren ITBS, los inves­ti­ga­do­res encon­tra­ron que el for­ta­le­ci­mien­to del múscu­lo glú­teo medio (un abduc­tor de la cade­ra) es efi­caz para redu­cir el dolor. Aun­que no es el mis­mo pro­ble­ma, por supues­to, las varia­cio­nes bio­me­cá­ni­cas que con­du­cen a ITBS son com­pa­ra­bles a SDPF. En par­ti­cu­lar, el aumen­to de la aduc­ción femoral.

(fuen­te: Paul Argent)

…con­ti­nua­mos el artícu­lo en este enla­ce don­de tie­nes solu­cio­nes de ejer­ci­cio al dolor de rodi­lla 😉

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